Psicología

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La llegada de un nuevo hermano y los celos

Enviado por Constanza Díaz Villanueva el 06/02/2009 a las 14:50

Bien es sabido que en muchas ocasiones la llegada de un nuevo miembro a la familia es complicado y con mayor razón si es pequeño he hijo único el que lo espera.

Para un niño mayor, el nuevo integrante a la familia se convierte en ocasiones en un rival, por lo que es  preciso evitar sus celos reconociéndole ciertas prerrogativas y valorándolo.

Los celos son la primera experiencia que recibe el niño de la competencia social. Es una experiencia perfectamente constructiva, el que no lo sea, depende casi siempre de la actitud de los padres, que pueden cambiar la competencia natural entre hermanos en celos ansiosos y hostiles.

La funcion escencial de los hermanos es facilitar la sociabiliazación del niño. Esta adaptación social se consigue por el paso de la rivalidad a la amistad y, luego, a la colaboración. La rivalidad inicial, normal y necesaria, tiene la ventaja de manifestarse en el medio familiar, en donde los padres actuan como moderadores que fijan las normas y los límites dentro de los cuales pueden manifestarse.

El motivo principal del celo infantil es el deseo de monopolizar a la madre. De acaparar totalmente el afecto del objeto amoroso por excelencia. Casi siempre los celos son más acusados en el primer hijo que en los siguientes. Una de las causas por las que el niño se comporta mal es por los pensamientos fratricidas que producen intensos sentimientos de culpabilidad que llenan al niño de ansiedad y una forma de mitigarlo es buscando el castigo de los padres, otra causa de su mal comportamiento es que consigue  que los padres estén continuamente pendientes de él.

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Foto de abcdelbebé

La primera medida de prevencion, es el conocimiento por parte de la familia que los niños sienten celos, es fundamental que el niño tenga la seguridad de que sus padres no le retirarán el afecto cuando nazca otros hermanos.

Es habitual también, que el hermano pequeño sienta celos de algún hermano mayor, bien porque observa que tiene ciertos privilegios de los que él aún no puede disfrutar por ser pequeño, o bien porque los progenitores muestren mayor interés y predilección por algún hermano concreto. Esta situación no suele darse en la primera etapa de la vida de los niños, sino más adelante. De hecho la intensidad de los celos suele ir variando de unas edades a otras. La mayoría de los expertos opina que ante la llegada de un nuevo hermano la edad más conflictiva suele ser entre los tres y seis años, que es cuando surge una mayor rivalidad. Sin embargo, a partir de los seis o siete años los niños suelen tener una actitud de cooperación con los padres y madres y de mayor acercamiento al recién nacido, lo que no quiere decir que haya que esperar hasta esta edad para tener otro hijo, sino más bien es aconsejable que los hijos de una familia vayan bastante seguidos en edad, a que se produzcan saltos de cuatro o cinco años, evitando de esta forma que la madre esté excesivamente pendiente de uno y tenga que repartirse, con lo cual las envidias fraternas son menos importantes. Además debe permitirse que los hermanos crezcan prácticamente al unísono, participando en los mismos juegos y compartiendo los amigos, con lo que se conocerán mejor y no serán extraños. Sin duda durante esta etapa los padres tendran más trabajo y tener más paciencia.

 

Antes de que nazca un hermanito, el niño que le precede debe estar enterado de los privilegios y ventajas de ser mayor, no observar importantes modificaciones en la estructura del hogar que se dispone a recibir al futuro bebé, es decir, que no lo saquen a él de su pieza para que la ocupe el nuevo miembro familiar. Conversele sobre su "hermano menor" y hablelé de cuando lo esperaban a el, busquen un nombre juntos, llevelos a las eco,. Es bueno que sean los padres quienes den la noticia, nunca un familiar o amigo. Converse con el niño para saber como se siente y, al la vez, para que usted comente sus sentimientos y derribe mitos en el menor. Cuentele sobre sus hermanos o sobre las "hermandades" de otros. Insitelo a que le de besos y abrazos a la guatita, teniendo presente que en el interior está su hermanito. Podrían sacar ropa que él haya usado cuando pequeño y que escoja lo que le prestará al hermano. Si la mayor es niñita, se le puede motivar a jugar con muñecas y familiarizarla con el proceso. Es conveniente que compre juguetes que represente a cada uno de ustedes, así la niña podrá crear historias que involucren al bebé y a través de esto usted también podrá ver que opina ella y que cosas le ocurren con este proceso.

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Cuando el hermanito ya está en el mundo, debe participar en su cuidado y protección, por ejemplo, ayudar a la mamá a cambiarle la ropita, vigilarlo mientras la mamá está en otro quehacer, etc. En los ratos que la madre deba dedicarse exlusivamente al bebé, es el padre quién debe estar al lado del hijo mayor, dándole el reconocimiento de importancia que se merece.

Dedíquele regularmente un rato para jugar sólo con él, propóngale salir sin llevar también al bebé. Al ser el primero, ha gozado durante mucho tiempo de sus padres en exclusiva, es preciso que todavía tenga, de vez en cuando, la posibilidad de estar a solas con ellos. Ayúdelo a conocer mejor a su hermanito, muestrele lo divertido que puede ser el bebé. El  hermano pequeño suele sentirse muy atraído por el mayor, le sonríe con agrado y casi siempre quiere imitarlo.

Las relaciones entre hermanos son forzosamente fuente de dificultades. Exigen la paciencia y la comprensión de los padres. Durante una gran parte de su infancia, los hermanos se van a pelear con frecuencia sin dejar de quererse. Estas relaciones, en ocasiones tempestuosas, son a la vez enriquecedoras y contribuirán a forjar la personalidad de cada uno de ellos. Más allá de los conflictos y de los celos mutuos, se establecerá también una complicidad una complicidad y una solidaridad irremplazable.

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yara
yara el 19/11/2010 a las 0:56

hola soy yara de mexico tengo 5 años de casada y tengo un niño de 3 añitos, hace un año tube un aborto del cual quede mal animicamente, actualmente tengo 5 meses de embarazo y estoy muy preocupada por kalin mi hijo ya que se ha vuelto un torvellino y no se como tratarlo aveces me saca de mis cacillas y despues de corregirlo me deprimo y mi esposo tiene muy poca paciencia. casi todo el dia lo andamos corrigiendo por que hace una travessura tras otra y lo que mas me inquieta es que pega y golpea a sus otros primos a mi a sus abuelas, tias a su papa, lo tube 3 meses en guarderia y hace dos que lo sacamos por que pegaba a sus compañeros .. espaero que me ayuden ..


Constanza Diaz
Constanza Diaz el 23/11/2010 a las 20:14

Hola Yara.

 

Escribeme a contacto@constanzadiaz.cl

 

Saludos


Ana
Ana el 02/10/2010 a las 10:44

En general, la mayoría de las medidas que menciona las tomamos con mi hija mayor, pero, al nacer su hermano, parece lista para enojarse con mamá por cualquier negativa o llamada de atención... a veces hasta con solicitudes como "toma tu leche"... durante sus "enojos" dice cosas como "ya no te quiero", "si no me das lo que quiero ahora, (llámese dulce, abrazo, atención, etc.) entonces yo voy a llorar"... después ofrece disculpas, pero el enojo persiste... Con su heermano, en realidad no parece tener actitudes negativas y papá ha sido muy ascertivo, y en relaidad mientras él está, se comporta muy bien... Por lo que sospecho que la del error de conducta soy yo... (La mamá...) Entonces...?


Constanza Díaz Villanueva
el 18/02/2009 a las 18:15

Saque el post sobre cuidados cotidianos hasta saber de quién es realmente el escrito.

Gracias por la comprensión.

Saludos

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Coti Díaz


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